El cielo de Goiânia se ve triste

Por Óscar Laesprella*

Juan Bernardino Marques Barrio tenía una cualidad poco frecuente. La primera vez que hablé con él fue en durante un encuentro de APAS (Asociación de Planetarios de América del Sur) que se hizo en nuestro planetario de Montevideo en 2005, y fue como encontrarme con un amigo de toda la vida.

Extraña mezcla de simpatía brasilera y republicanismo español, su acento vallisoletano y su sonrisa permanente invitaban a la reflexión profunda y descontracturada, y a compartir un vino cómplice.

En momentos cómo éste desearía no ser ateo, y tener entonces la tranquilidad existencial de creer en la vida eterna del alma de un amigo entrañable que nos deja. Me queda al menos la certeza de que Juan permanece de algún modo en los miles de niños que se asombran cada día cuando visitan ese planetario por el que tanto trabajó, en las decenas o cientos de personas que formó, en el entusiasmo por la divulgación científica que ví reflejada en los ojos de todos los integrantes del equipo del Planetario de la Universidad Federal de Goiás, y en el encuentro de APAS que Juan organizó en él. La ironía del azar hizo que Juan nos dejara junto con la finalización de ese mismo encuentro.

Un Ribera del Duero por vos, Juan. Canopus, estrella de Goiás, te guiña desde el firmamento. El rumor del Pisuerga te saluda.

*Óscar Laesprella é diretor do planetário de Montevidéu, no Uruguai.